Génesis Anangonó // Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito.

El catedrático ecuatoriano Diego Falconí, reciente ganador del premio Casa de las Américas al mejor ensayo de tema artístico-literario, brindó ayer sábado una conferencia magistral, con el título Cuando la ceniza también es tinta, en el auditorio 1 de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.

Este abogado especialista en derechos humanos y teórico sobre perspectivas de género GLBTI abordó, durante su intervención, la desigualdad y la invisibilización de la diversidad de género, sobre todo en las culturas indígenas de las regiones andinas (Ecuador, Perú y Bolivia) y subandinas (Colombia, Venezuela y Chile).

Los colonizadores españoles usaron sus designaciones culturales, no para descubrir a las personas nativas, sino para encubrirlas y ocultar su existencia bajo narraciones civilizatorias preconcebidas”

Su ensayo, galardonado, con el título Sobre la ceniza y el texto. Literatura y disidencias sexuales en los Andes en el siglo XX, plantea realidades existentes en el siglo XX, relacionadas con las disidencias sexuales de las poblaciones de Latinoamérica, que con la llegada de la religión católica y la conquista española fueron satanizadas y borradas del mapa.

Falconí señaló que durante “el inicio de la etapa moderna, con la corona española y su proyecto colonial, la necesidad de eliminar la sodomía se hizo evidente, hasta tal punto que los colonizadores españoles usaron sus designaciones culturales, no para descubrir a las personas nativas, sino para encubrirlas y ocultar su existencia bajo narraciones civilizatorias preconcebidas”, lo que tuvo como consecuencia la invisibilización de las comunidades LGBTI.

El ensayo también ahonda en aspectos generales relacionados con la homosexualidad y en cómo fue percibida en el siglo XX. Apelativos como el sodomita, personaje recurrente de su texto, y el marica pueblan las páginas de la obra del catedrático ecuatoriano.

Rocío Torres, asistente, calificó la conferencia como “muy ilustrativa” y valoró el “gran enfoque histórico y la profunda investigación, porque orienta y permite despojar ciertos mitos sobre la diversidad sexual”. Torres aseguró que la educación es la única forma de despojar a la población de prejuicios homofóbicos.

El autor planteó en los últimos minutos de la conferencia que para reivindicar la existencia de la disidencia sexual, es importante crear identidades que sean útiles y propuso “utilizar la metodología carroñera, propuesta por Judith Halberstam”, que consiste en recoger, como las aves de rapiña, todo aquello “que puede ser útil”.

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