E. Montenegro, C.Moreano, K. Placencia y D. Montalvo // Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito.

En la IX Edición de la Feria Internacional del Libro de Quito se presentó ayer sábado 20 de noviembre el columnista colombiano Héctor Abad Faciolince con una conferencia sobre periodismo de opinión y literatura. Abad propuso a quien desee escribir columnas de opinión debe seguir los siguientes ‘mandamientos’:

1.-Estudia y practica en un curso de periodismo de opinión al menos dos artículos de 4000 caracteres a la semana; al principio, con un tema asignado y al final del curso, con tema libre. Para adiestrar la recursividad hay que leer críticamente todo el artículo, corregirlo frase por frase y párrafo por párrafo. Por eso, un curso de periodismo de opinión no debe tener más de diez estudiantes.

2.- Verifica los datos, cerciórate aunque te sientas seguro.

3.- No seas esclavo de la actualidad, siempre habrá temas del día que serán ineludibles. Los temas que no sean de actualidad, escríbelos pensando en un lector de hace cincuenta años. Al abrir una revista o página en internet, éste lector debe sentir ansiedad de lo que el periodista va a decir hoy. Hay que romper las expectativas y la pereza mental.

4.-No te resistas ni te fuerces. Uno no es el mismo cada día y ni siquiera eres el mismo por la mañana, ni por la noche, y hay que aceptar los cambios de humor. No vale la pena pelear con lo que uno siente. Hay que sacarle partido a todos los estados de ánimo.

5.- Hay que ‘parar oreja’, oír lo que dicen y cómo lo dicen los demás. Una buena ocurrencia o una frase original pueden estar en la boca de quien menos se imagina. El portero, el compañero de trote, leer a los grandes escritores y buenos comentaristas es algo conveniente, pero también oír lo que dice la vecina de abajo.

6.- Salvo por una obra de beneficencia, no escribas nada gratis, ni siquiera al principio de la carrera, así sea una cantidad simbólica. Escribir artículos es una actividad intelectual seria, que se debe pagar. Cobra aunque te sobre la plata. A veces, el mejor pago es el que te dan los lectores. No hay pago igual al recuerdo que tiene un lector sobre una columna que escribiste hace diez años.

7.- Un artículo debe ser como un ensayo breve; en general, uno bueno tiene un solo tema. No se puede picotear aquí y allá, porque la columna se dispersa y el lector se pierde. Hay que aprender dos cosas: sintetizar las ideas, condensarlas en el muro de caracteres.

8.-No trates a tus lectores como bobos ni como genios. Explica, pero no demasiado, insinúa a veces en vez de decirlo todo, pero no te pases de sutil. La gente que lee periódicos no tiene la misma actitud mental que la que está detrás de un libro de Hegel. Haz que el lector se concentre, pero que no se ‘rompa los sesos’.

9.- Hoy en día los lectores opinan sobre tus opiniones y también tus colegas. Ante un ataque injusto, mejor muérdete la lengua. No respondas al primer impulso ni con lo primero que se te venga a la cabeza, que casi siempre es producto de la rabia y no de la reflexión. No seas hipersensible. Escogiste el oficio de exponer tus ideas al público, pero no todos estarán de acuerdo contigo.

10.- No almuerces con políticos ni poderosos, salvo que sean amigos de juventud. Apártate  de los encumbrados si quieres mantener la independencia. Decía un gran periodista italiano que la corrupción empieza por la mesa. Aceptar regalos y favores de los que tienen el poder es lo mismo que dejarte poner un bozal. El peor de los bozales es el miedo de decir lo que en verdad piensas.

11.- Perdónate los errores y las columnas fallidas. No tengas la vanidad de creer que todo lo que escribes está bien. Sé autocrítico.

12.- Tener una columna muy leída da un poder. Úsalo con prudencia, no te aproveches. Trata de vez en cuando de ponerte en los zapatos de los demás, no los juzgues como si fueras un dios justiciero o infalible. Considera que tú mismo, en esas circunstancias, podrías haber actuado de manera similar. Tratar de entender los motivos ajenos, es un sinónimo de generosidad, pero si tienes que atacar, hazlo sin miedo y sin cálculo. Olvídate de la propia conveniencia, lo único que te conviene es el respeto de los lectores.  Si pierdes el puesto por lo que publicas, pero mantienes limpio tu nombre, encontrarás otro lugar en el que decir lo que piensas.

13.- Estudia el tema, pon en cada párrafo ordenadamente una argumentación. Completa de una vez las objeciones de tus enemigos, no recurras nunca o casi nunca al argumento de autoridad, básate más en hechos que en ideas. Trata de ser profundo, pero ameno. Después de una dosis de teoría abstracta, regresa a la tierra. Escribe ‘platos fuertes’ pero también ‘postres’. Es bueno para los lectores pero también para ti. Diviértete cunado lo haces. Si te aburres, se nota. Si esto no te entretiene, dedícate a otra cosa.

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